Todos los niños nacen con una inmensa capacidad para maravillarse. Para ellos el mundo es una continua sorpresa, un motivo de celebración. Lástima que un buen día, no se sabe bien cuando ni porqué, crezcan y pierdan esa capacidad. Incluso Kayden, esta niña a quien tanto entusiasma la lluvia, la perderá antes o después. Ojalá ver este vídeo de mayor le ayude a recrear esa sensación y a mantener a flote el poder del asombro.

Si pudieramos reforzar esa capacidad, para que nos acompañara siempre, tendríamos el antídoto perfecto contra los momentos de aburrimiento, contra las desilusiones, contra las preocupaciones inútiles que inundan nuestras cabezas. Podríamos echar mano de ella en esos momentos en los que se nos van las fuerzas. Y aprenderíamos más, porque el asombro está a la base de la humildad y los humildes nunca dejan de aprender.

Aquí tienes una idea para conseguirlo: te invito a que cojas un cuaderno en blanco y lo titules “Maravillas”. De vez en cuando apunta las cosas que sorprenden y entusiasman a tus hijos, o deja que sean ellos los que escriban todo lo que les fascina. Puede ser un cuaderno virtual, un apartado de tu blog o una carpeta en tu laptop donde incluir fotos o vídeos de tus hijos.

El caso es maravillarse con ellos y dejar que sea su asombro el que nos ayude a seguir aprendiendo.

SHARe iT :)