marguerite hart

Hoy iniciamos una nueva categoría dedicada a las personas que, en cuestión de creatividad y educación, merecerían un monumento. Son nuestros héroes creativos.

Empezamos con Marguerite Hart.

En 1970 Marguerite entró a trabajar en la biblioteca de la pequeña ciudad de Troy, en Detroit. Su pasión era la literatura infantil y estaba convencida de que fomentar la lectura en los niños era algo esencial para la comunidad.

Al poco tiempo Marguerite tuvo una idea. Armada de papel y lápiz, (nada de Macs o de Iphones en los setenta), empezó a buscar direcciones y a escribir decenas de cartas a todos los famosos que se le ocurrieron. Escritores, políticos, actores, músicos…Margaret no se puso límite y llegó a escribir al mismísimo presidente Nixon. A todos les pedía que escribieran una carta a los niños de su ciudad convenciéndoles de que la lectura es fantástica, o que les contaran algún recuerdo de sus libros favoritos.

La idea funcionó y las respuestas llegaron. Lady Nixon, el entonces gobernador Ronald Reagan, el astronauta Neil Armstrong, Isaac Asimov, Dr. Seuss, los actores Vincent Price o Dick Martin… en poco tiempo Marguerite acumuló casi cien cartas provenientes de varios países del mundo. Algo quizás fácil de obtener en esta era de Internet y Facebook pero complicado para quien contaba sólo con la guía telefónica.

Los habitantes de Troy empezaron a visitar la biblioteca con sus hijos para ojear aquellas cartas. Y allí les esperaba Marguerite, llena de cuentos y de historias fantásticas para que aquellos niños quisieran volver al día siguiente.

La biblioteca de Troy sigue llenándose todos los días. La recopilación de estas cartas se considera hoy un documento único de esa época y es todavía fuente de inspiración para decenas de bibliotecas americanas.

Las familias con las que trabajo me piden a menudo ideas para que sus hijos lean más. Mi respuesta es siempre la misma: leed más vosotros. Si los mayores de casa leemos, si visitamos con frecuencia las bibliotecas con ellos y si llenamos la casa de libros, el amor por la lectura inevitablemente llegará.

Leyendo nuestros nenes podrán convertirse en piratas, astronautas, reinas malvadas o aprendices de brujo, podrán surcar los siete mares y conocer criaturas increíbles…¿Se os ocurre algo mejor?

SHARe iT :)