El pueblo belga de Aarschot no es lo que se dice un sitio ‘cool’. Tiene solo 15.000 habitantes y hasta hace poco allí, de especial, no pasaba nada de nada.

Hace unos años los hermanos Steven y Stijn Kolacny volvieron al pueblo después de haberse diplomado en el conservatorio. No les gustaba mucho enseñar música, pero querían hacer “algo creativo”. Así que decidieron fundar Scala, un coro de niñas.

Scala era el clásico coro, con un repertorio de toda la vida y poco que ofrecer. Al principio la idea no funcionó, se presentaron solo 18 niñas sin mucho interés, iban porque en el pueblo no había otra cosa que hacer.

Con el pasar de los meses la motivación de las nenas no crecía. Stijn lo achacaba a su falta de capacidades (dirección de coro era la única asignatura que había suspendido en el conservatorio), pero Steve se dio cuenta de que el secreto estaba en el repertorio.

“Podríamos versionar algo pop”, pensó. Robbie Williams, Madonna…Probaron, pero aquello era un desastre. Las voces angelicales de las niñas no añadían nada a la superficialidad de aquellas canciones. Steve no se rindió, y un día llegó la inspiración. “Estaba escuchando Radiohead y me dí cuenta de que lo que teníamos que buscar era ese tipo de canciones tristes y profundas típicas de algunas bandas indie y rock. Si queríamos hacer un puente entre la música clásica y la moderna tenía que ser dando una nueva dimensión a esos temas”.

Muse, Björk, Damien Rice, Massive Attack… Las niñas se entusiasmaron. Ya no cantaban en el coro del pueblo, ahora formaban parte de un proyecto “indie-rock”. Al poco tiempo ganaron el premio nacional al coro del año. Era sólo el principio.

En el 2010 los hermanos recibieron un mail de Hollywood. Un director quería usar una de sus canciones para el trailer de su película. ‘Será una broma’, pensaron, ‘O una de esas películas independientes baratas.’

Resulta que no. El director era David Fincher y la película The Social Network. El trailer se hizo con la versión del coro de Radiohead y a los pocos días 25 millones de personas habían visto el video de las niñas en YouTube.

Fue el boom. De pronto los hermanos recibían propuestas de la Warner, invitaciones para cantar en shows americanos…la magnífica Downton Abbey escogió para su lanzamiento su versión de Police. Dirigir un coro indie-rock se había vuelto lo más rompedor del mundo. Y las niñas del pueblo de Aasrschot ya no eran niñas cualquiera. Eran estrellas.

Y el éxito sigue.

Si tu hijo (o tu alumno) tiene un talento, es tu deber encontrar la manera de que no pierda nunca la pasión por desarrollarlo. No rendirte hasta que das con la clave para que las largas horas de práctica se afronten con entusiasmo y motivación. Y si tienen una pasión que les hace feliz, vigila que nadie les limite. El profesor de coro que suspendió a Stijn debe estar muerto de vergüenza.

SHARe iT :)