Hace unas semanas una madre me contaba que desde que había tenido hijos no había vuelto a dibujar. “¿Quién tiene tiempo para sacar caballete y pinceles?”, decía con una mezcla de tristeza y resignación. Pocos días después, hablando con un padre y amigo, recordábamos su increíble arroz con leche. “Pues fíjate, ni me acuerdo la última vez que he cocinado algo especial “.

En los últimos meses he escuchado más veces cosas parecidas. Por eso he sentido la necesidad de hacer este vídeo. Porque estoy convencida de que poner en práctica nuestro talento no sólo es fundamental para nosotros, es realmente uno de los mejores regalos que podemos hacer a nuestros hijos.  Si tu también tienes una pasión o un hobby y lo tienes abandonado espero que puedas sacar unos minutos para escucharlo:

¿Cuánto tiempo hace que no te dedicas a ese talento que tanto te llenaba? ¿Y cuánto tiempo vas a esperar ahora para ponerte con él otra vez? Me encantará escuchar vuestras opiniones sobre este tema. No me canso de repetirlo: los niños felices son hijos de padres felices. No dejes que te vendan como egoísmo algo tan generoso como demostrar a tu hijo lo que vales.

 

SHARe iT :)