I have a dream Sparks and Rockets

Sé que si lees esto eres una persona creativa, aunque no sé cuál es tu sueño. Quizás quieres escribir un libro, acabar un quilt, aprender a tocar la guitarra o a cocinar. Lo que sí sé, y estoy segura, es que detrás de cada uno de esos sueños se esconde un monstruo. Se llama Resistencia.

La Resistencia es un monstruo pesado y perezoso. Vive en un rincón de tu cabeza, sentado en una vieja butaca. Usa frases como “ten cuidado”, “mejor déjalo” o “mañana”. Es el rey de las excusas y palabras como “cambio”, “riesgo” o “reto” lo ponen a trabajar.

La Resistencia se toma muy en serio su trabajo, que consiste en impedirte avanzar. Crea miedo y dudas y hace lo imposible para que todo quede igual. Si se siente amenazado susurra mil tentaciones: “mira otra vez el gmail”, “mañana tendrás más tiempo”, “vete al cine” y si presiente que estás corriendo un riesgo te empieza a sabotear.

Aquí tienes tres armas para hacer callar a tu viejo monstruo:

1-Cuando la Resistencia aparezca, no actúes como si nada. Date cuenta de que detrás del “voy a ordenar otra vez el escritorio” se está escondiendo él. Dale un nombre, abre tu puerta e invítale a pasar. Explícale que entiendes sus motivos pero que no necesita defenderte más. La Resistencia es, en el fondo, un amigo. Margaret Atwood decía que al igual que no puede haber sombra si no hay luz nuestra resistencia existe porque tenemos un sueño. Así que bienvenido sea. Déjale que se desahogue, luego échale amablemente de casa y ponte a trabajar.

2-No existe mejor arma contra la Resistencia que la persistencia. Lo malo es que a veces no es fácil persistir. El día a día está lleno de excusas, peticiones, urgencias… Si persistir te es imposible vuélvete testaruda. Sé como un niño que quiere otra galleta. Que no te digan que no puedes, que no te digan que a lo mejor estarás mal. Súbete a un par de diccionarios, agarra el bote, llénate la boca de chocolate y que te dejen en paz.

3-Utiliza tu pasión: pinta con pasión, escribe con pasión, fotografía con pasión. No dejes que el miedo o la inseguridad te tapen el recurso más grande que tienes. No pienses en el aplauso, no pienses en el qué dirán. Crea por el gusto de crear y verás que si aumenta tu obra la Resistencia se quedará sin sitio donde estar.

Desgraciadamente no nacemos con infinitas posibilidades. Cada uno de nosotros tiene un talento que descubrir, un yo que destapar. No permitas que la resistencia te arrastre en el mundo seguro del “todos lo están haciendo así” y que te impida descubrir tu destino. En el fondo sabes lo que tienes que hacer. Díselo. Grítaselo si hace falta. Todo es válido, cuando hay un sueño por realizar.

 

SHARe iT :)