El otro día una amiga me comentaba que por las mañanas ya no abre la ventana para ver qué tiempo hace. Le viene más natural buscar medio dormida el móvil en la mesilla y consultarlo ahí.

Lo que escuchamos, como nos vestimos, como decoramos nuestra casa o en qué café desayunamos…todas nuestras decisiones diarias pasan primero por un filtro exterior. Vamos donde “hay que ir”, escogemos lo que “comparten todos”.

Escuchamos primero recomendaciones, puntuaciones, feedbacks y foros antes de pararnos a escuchar nuestra propia opinión.

Todo hacia fuera, nada hacia dentro.

Esa necesidad de verificación constante ha generado el síndrome Fomo, (una palabra añadida al Oxford Dictionary en el 2013 que significa Fear of missing out). Los estímulos son tal cantidad y le damos tal importancia que, por muy conectados que estemos, al final del día siempre nos queda ese miedo, esa ansia de que nos estamos perdiendo algo importante.

La solución más fácil parece ser la de priorizar y eliminar. “Voy a limitar el uso del móvil a dos horas diarias” “Voy a dejar de llevarme el ordenador a la cama”…Tomar estas decisiones mejora nuestra productividad, ( y es el motivo del éxito de apps como Moment o Rescue Time), pero no resuelve esa inquietud interior del “me pierdo algo”.

Para eliminar ese miedo hay que cambiar foco.

Dejar de preguntarnos “¿Qué me puede ofrecer el mundo?” y empezar a considerar “¿Qué le puedo ofrecer yo?”.

changefocus

Detrás de ese simple giro hay un cambio enorme de perspectiva. De repente ya no son los trends, las estrellas o los “me gusta” los que dictan tus pasos. Cuentas solo tú, a la búsqueda de esos estímulos que potencian tu talento, seleccionando lo que te ayuda a aportar, lo que te va a mejorar.

Visto así los estímulos dejan de ser imperativos. Visto así la obligación se acaba y empieza, por fin, la verdadera exploración.

Decide cual es tu porqué. Y deja que sea él el que decida luego tu cuándo, tu cómo y tu qué.

¿Y qué más da si tu porqué te lleva a mirar donde nadie está mirando? Que miren no lo vuelve más interesante. “When the world zigs, zag” decía el grande John Hegarty. Sé como el astronauta. Pasea solo por la luna y maravíllate del paisaje.

when the world zigs

SHARe iT :)