Una mañana, una joven se presentó en la consulta del famoso terapeuta Milton Erickson diciendo:

-Soy Jesucristo!

El psiquiatra la miró y le respondió:

-Sí, y he oído que eres muy buen carpintero.

La mujer abrazó la realidad que le presentaba su psiquiatra y empezó a construir una librería para el hospital donde estaba internada. En breve la carpintería se convirtió en su pasión y, con el tiempo, la joven acabó curándose.

Detrás de esta anécdota hay toda una filosofía de vida que puedes aplicar, tanto para tus objetivos personales, como para mejorar tu trabajo.

Te la cuento en el vídeo de hoy:

¿Ya has pensado en qué ámbito vas a probar esta técnica? ¿Quizás esa creencia que te está limitando o esa faceta que siempre has querido cambiar de tu trabajo? Ponla en práctica durante unos días y cuéntame si te funciona.

SHARe iT :)