Una de los objetivos más habituales entre mis clientes es el de mejorar su productividad. En un mundo cada vez más complejo es frecuente que no nos den las horas, y a todos nos preocupa encontrar maneras de producir más, mejor y en menos tiempo.

Es un tema que me interesa mucho también a nivel personal. Entre el trabajo y las niñas a mi también se me quedan cortos los días. Por eso hace unos años empecé a leer mucho sobre teorías y herramientas que me ayudaran a producir más.

En el vídeo de hoy te introduzco una parte de nuestra biología que quizás no conozcas, (o por lo menos, no en profundidad) pero que puede tener un impacto enorme a la hora de mejorar tu productividad diaria:

¿Habías oído hablar de este concepto? ¿Sabes qué tipo eres y cómo sacarle el mejor partido? No olvides dejarme tus reflexiones aquí debajo. Y ya lo sabes, si te aportan cada semana estos vídeos, no olvides suscribirte o recomendárselos a alguien a quien puedan ayudar.

SHARe iT :)