No dejes que el perfecto se vuelva enemigo del bueno“, decía Voltaire. El perfeccionismo, bien manejado, puede ayudarnos a mantener un nivel alto en nuestros proyectos y puede empujarnos a mejorar. El problema llega cuando el perfeccionismo genera ansia o, peor aún, limita nuestro trabajo o nos impide incluso empezar.

Hay dos tipos de perfeccionistas y cada uno de ellos necesita afrontar este límite de una manera diferente. En el vídeo de hoy hablamos de ello:

¿Te has reconocido en alguno de estos tipos? ¿Qué medidas podrías tomar para que el perfeccionismo deje de limitar tus acciones? Déjame tus reflexiones aquí debajo y no olvides compartir el vídeo con quien pudiera necesitarlo.

SHARe iT :)